jueves, 5 de febrero de 2015

Debe ser que el frio me cabrea y que en ese estado pienso mucho mejor. No hago más que dar vueltas "al voto de castigo" que muchos pretenden votando en unas futuras elecciones a Pablo Iglesias y Cia. Presunto castigo a las dos fuerzas mayoritarias de este pais. Pero en base a que programa? A caso es una manera a de doblegar a los que votamos al PP o al PSOE?.
Pues hoy viendo las estadisticas, la intención de voto, los puntos negros que estan saliendo en Podemos y alrededores, yo voy a hacer caso a mi madre, y votare a los mismos que vote.
No quiero tener que ver como mi Pais, se convierte en Venezuela o Cuba. No quiero que el sudor de la frente de mis padres, se nacionalice al servicio de cuatro. No quiero tener que ir a un supermercado a comprar lo más basico y tenga que hacer colas kilometricas como cuando viene un superstar y quieres entradas. No quiero mordidas. Ni llevar el coche, ni tener la lavadora o frigorifico que marque el gobierno. Quiero luchar por mi futuro y no ver negro el de mis hijos.
Podemos dar un cambio y no tener a Podemos en el Gobierno. Depende de todos

domingo, 1 de febrero de 2015

Hoy, mientras tiendo mi ropa, en la terraza de mi casa, me he acordado de las palabras que alguien dijo al pasar por un barrio normal de Madrid, que eramos muy pobres por tender nuestra ropa al exterior. Pues lo tengo muy claro sere muy pobre, por no tener chofer, asistenta como ella o no vivir en la Moraleja. Pero cuando tiendo mi ropa, me encantaria poder hacerlo en la era, en el verde, como se hacia en los pueblos.Si esos pueblos de los que yo me siento muy orgullosa, tanto como me siento orgullosa de mis mayores, de esos que iban a la fuente a por agua, a lavar al rio, con las ovejas, cabras o vacas, que se levantaban temprano, y comian de lo que daba la tierra, de esos que tenian las manos y la cara ajadas por el sol, aquellos que sacaron adelante a su familia con el sudor de su frente y nos dieron unos valores que no cotizan en bolsa, pero valen su peso en oro.
Hoy, mientras tiendo mi ropa, sere pobre por vivir donde vivo y tender como tiendo, pero soy rica por la herencia que mis mayores me han dejado. Y por tener un pueblo, donde cuando voy, vuelvo a ser la niña que era antaño, cuando los caños atravesaban las calles, cuando el chocolate de la alborada se hacia en casa y era chocolate y no aguachirri, cuando se desayunaba pan migado con leche o cafe, cuando la cocina era de leña y cuando por más frio que hiciera fuera, el calor de la lumbre, nos abrigaba a todos.
Gracias a mis abuelos, a mis padres y a mi tierra sanabresa, me siento muy orgullosa de ser como soy.